Hoy cumple 100 años el Club Independiente de Lobería

0
357
En el día de hoy está festejando su centenario el Club Atlético Independiente de Lobería, que a partir de las 20, en su sede social, realizará una acto protocolar al que está invitando a sus socios y simpatizantes, con entrada libre y gratuita.
Además, el próximo sábado llevará a cabo una gran cena show, con la animación del humorista «Beto» Mena y la actuación de «Algo va a salir».
Según se anunció, a lo largo de todo el año habrá distintas actividades para conmemorar los 100 años de la institución
Algo de historia
Al cumplir los 90 años el Club Independiente, Sendero Regional realizó una edición especial con información y fotos, en la cual el histórico dirigente Jorge Balbi ofreció muchos datos. A continuación, la nota:
El Club Independiente de Lobería fue fundado originalmente el 4 de junio de 1.916 bajo el nombre de Club Riachuelo.
Los señores Diamante y Roberto D’Auro, Rafael Santilli y Julio Díaz entre otros, fueron algunos de los jóvenes entusiastas que crearon aquel club barrial que fue la base de la actual institución “Roja”.
Recién siete años después, el 4 de julio de 1.923, se fundaría formalmente el Club Atlético Independiente, que tuvo como primer presidente al señor Pedro Zóccola.
El resto de aquella histórica primera comisión directiva la integraron Andrés Zazzali como vicepresidente, Rafael Santilli como secretario, Julio Díaz como prosecretario, Diamante D’Auro como tesorero, Roberto D’Auro como protesorero, Rodolfo Mónaco, Oscar Cano, Fortunato García como vocales titulares y Luis Amado y Alberto Santilli como vocales suplentes.
Por aquellas épocas, los dirigentes de la recién nacida entidad se reunían en casas de familia, fundamentalmente en la vivienda de la familia Cagni.
En esas reuniones nació el Estatuto del Club, en la que se indica que la institución tiene como fines y propósito, “fomentar la educación física, los intereses morales intelectuales y sociales de sus asociados, fomentar el espíritu de unión y mantener las relaciones con las demás instituciones del país.”
En los inicios de la década del 30, el Club se encontraba consolidado y se estudiaron dos propuestas para la compra de la primera cancha. Una de ellas era del señor D’Onofrio, que ofrecía una manzana de terreno y la otra, era de Juan José Balbi, quién ofrecía una manzana de terreno perteneciente a los sucesores de Echart, en la suma de $ 0,50 el metro cuadrado. La propuesta de Balbi ganó la votación por 18 votos a 12 y el propio socio hace la compra y luego la transfiere al Club, realizando la donación. El terreno sobre el que se construyó la primera cancha estaba ubicada sobre Avenida San Martín, delimitado por las calles Francisco López, Italia y Sáenz, en la manzana en la que actualmente está ubicada la Farmacia Castellano.
Luego de un período de organización y ya en marcha sobre bases sólidas, se gestionó la Personería Jurídica ante la Inspección de Sociedades Jurídicas, aprobándose la misma por el Poder Ejecutivo Provincial el 26 de septiembre de 1.939, fecha desde la cual el Club Independiente tiene carácter de Persona Jurídica.
A comienzos de la década del 40, llegaría al Club Atlético Independiente quién sería, tal vez, el dirigente más influyente e importante de su historia; el doctor Esteban V. Sanz.
Recién recibido de médico, Sanz se instala en Lobería y comienza a trabajar por la institución “Roja”.
Dueño de una muy buena posición económica y un gran carisma, el mencionado dirigente llegó a la presidencia del Club y literalmente lo transformó, tanto en lo social como en lo que tiene que ver con la infraestructura.
Durante su gestión, en el año 1.945, se produce uno de los hechos más trascendentes en la vida del club, como lo es la compra de la casa propia. Se adquirió en pleno centro de la ciudad, sobre calle Italia, lo que hoy se conoce como la “parte vieja” de la sede. Allí fue la sede de la institución y se construyó la cancha de pelota a paleta por la que pasarían los mejores pelotaris del mundo y en la que nació deportivamente el Campeón Argentino Arturo “Chueco” Duhalde, quién representó durante muchos años al Club Independiente.
Más de 60 años después, el “Rojo” homenajearía a Duhalde bautizando la cancha de paleta con su nombre.
Tal era la ascendencia de Sanz sobre los asiduos concurrentes al Club, que tras un viaje que el mencionado realizó a Europa, más 300 personas se reunieron en la entidad para darle la bienvenida.
Esteban V. Sanz fue presidente de la institución en varios períodos y dejó un importante legado.
El 25 de abril de 1.951, por escritura 39 del Partido de Lobería, Esc. Saúl Somigliana, Independiente compró parte de la sede social y el 12 de noviembre de 1.952, por escritura número 47 del partido de Lobería, Esc. Saúl Somigliana, se compró a los señores Vicente Crespo y Eduardo Lentes la propiedad ubicada en la esquina de Rivadavia e Italia, dónde actualmente funciona parte de la sede social.
Por aquellos años, más allá del importante crecimiento patrimonial, institucional y social, el “Rojo” sufrió la sangría de muchos jugadores jóvenes que terminarían fundando el Club Huracán.
Tras haber jugado muchos años en la Liga Necochea de Fútbol, una vez fundada la Liga Loberense pasó a jugar los torneos del campeonato local y en el año 1.954 llegaría la primera gran alegría, al consagrarse Campeón.
La consagración generaría una gran fiesta en el Club. Aquel recordado equipo formaba con el “Cabezón” Díaz, Bota, Sasturain, Sasturain, Biondi, Castagnoli, Roblas, Pucci, Lima, Fernández y “Ñato” Basualdo.
También resultó muy festejada la obtención de la Copa Mendoza, tras ganar los títulos de los años 1.957-58 y 59, siendo recordada por el triunfo ante “los panchos” de Newbery, como en aquel entonces se mencionaba a los refuerzos que llegaban de otras ciudades.
Bajo la gestión de Humberto Forner, en el año 1.961 se decidió realizar una reforma en la sede social, trasladando la cantina al lugar que ocupaba la Secretaría, quedando tanto por dentro como por fuera, tal como se la puede observar en la actualidad. Para aquella reforma se lanzó la primera campaña de socios vitalicios debiendo aportar la suma de 5.000 pesos m/n.
El 25 de diciembre de 1.965, por escritura 447, Esc. Luis Horacio Mendoza, se adquiere un lote de terreno lindante al fogón del Club, al señor Alfonso Wadig Jorge. En ese salón se desarrollaron y desarrollan innumerables actividades sociales, como bailes de carnaval, los carnavales insólitos, festejos de fin de año y de logros deportivos, bailes de egresados, bautismos, cumpleaños y casamientos se asociados y comunidad en general.
En ese mismo año, bajo la gestión de Juan José Fioramonti, se decidió vender la cancha de Avenida San Martín y se compraron 26 hectáreas a los sucesores de Rodríguez en remate judicial, por la suma de $ 6.650.000 y el día 29 de agosto de 1.966 por escritura número 767.
En la quinta se realiza un complejo deportivo donde se realizó la nueva cancha que lleva el nombre de “Esteban V. Sanz” y el primer circuito de automovilismo de la ciudad, con forma de óvalo, de 1.436 metros de longitud. Posteriormente se construyeron en la quinta una cancha de fútbol auxiliar, dos canchas de tenis de polvo de ladrillo, un frontón para la práctica de peloteo, cancha de bochas, fogón cubierto y fogones al aire libre.
El Club Independiente se quedó con la Copa Cerolini (años 1.966-67 y 68) para alegrías de sus hinchas que cantaban “Gini, Gini, Gini, la Copa Cerolini”…
Más allá de este logro, a fines de la década del 60, el “Rojo” dejó casi de lado el fútbol para dedicarse de lleno al automovilismo, es que la creación del circuito había movilizado a toda la ciudad.
Más de 5.000 personas llegaron a pagar entrada para disfrutar de los recordados duelos de cafeteras, en los que se destacaban el “Pincho” Castellano, Guillermo Raggio y “Pepín” Eder entre otros.
Las semanas previas y posteriores a cada carrera, en la ciudad no se hablaba de otra cosa…
El día 28 de abril de 1.973, por escritura 58 del Partido de Lobería, Esc. Osvaldo Parmiggiani, se compró a los señores Micaela, Cristina, Cristóbal, Ciriaco, Blanca, Elsa, Tomasa, Adalberto y Hortencio Ibarguengoitía, parte de lo que hoy es el Polideportivo. Un lote de 500 metros cuadrados sobre calle Rivadavia.
El estadio Polideportivo se inauguró en el año 1.978, siendo un espacio de 1.750 metros cubiertos dónde se practica basquetbol, voley, fútbol de salón, actividades gimnásticas y eventos sociales. Esto se realizó durante las gestiones de Daniel Maldonado y Néstor Ayub.
Otros hechos históricos para el Club Independiente fue la organización, durante la década del ’80, de tres carreras de Turismo Carretera; dos en Tandil y una en el Autódromo de Buenos Aires. Las mismas se realizaron durante el apogeo del “Pincho” Oscar Castellano.
Para dichas organizaciones, se necesitaron más de 120 personas y dejaron una importante ganancia.
A partir de allí, han pasado épocas de crisis y de bonanzas económicas, por eso fue que las distintas comisiones se esforzaron por mantener y mejorar las instalaciones.
El 24 de junio de 2.005, por escritura 59, Esc. Horacio Néstor Riaño se compra a los señores Alfredo, María Teresa, María Celia y Mariana Jorge, María, Pablo, María Soledad Yedid y Mirta Abadíe, un lote que da a la entrada por calle Italia a la cancha de pádel y esta fue la última adquisición realizada por la institución.