El conflicto del transporte de granos dejó pérdidas millonarias y expuso la necesidad de mayor previsibilidad.
Durante casi tres semanas, Puerto Quequén estuvo paralizado por el paro de transportistas, una medida que afectó de manera directa a camioneros de Necochea, Lobería y la región, y que derivó en demoras en la entrega de mercaderías, 17 buques varados y pérdidas estimadas en 450 millones de dólares.
El reclamo de los transportistas tenía fundamentos claros: el aumento del gasoil había desfasado la tarifa vigente, y la actualización era indispensable para sostener la actividad. Sin embargo, lo que resulta difícil de aceptar es que hayan sido necesarios 20 días de conflicto, con posturas rígidas e inflexibles de los distintos sectores, para arribar a un acuerdo que finalmente se alcanzó el viernes en el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, tras una reunión de más de cinco horas.
El entendimiento contempla una actualización del 16 por ciento en la tarifa para el hinterland y una reducción de los gastos administrativos del 5 al 2 por ciento. Pero más allá de los números, lo más trascendente es la decisión de crear una mesa tarifaria local, con participación de la Universidad Nacional del Centro, que tendrá como misión elaborar un índice mensual de costos del transporte. Esta herramienta, avalada académicamente, puede convertirse en un mecanismo clave para evitar nuevas escaladas del conflicto y dotar de previsibilidad a un sector vital para la economía regional.
El paro dejó una enseñanza: la falta de diálogo oportuno y de mecanismos de actualización transparentes genera pérdidas que trascienden a los actores involucrados, afectando a toda la comunidad. Ahora, con el acuerdo en marcha, se espera que el movimiento de camiones se normalice y la operatoria portuaria se reactive, devolviendo dinamismo a la economía local.
Puerto Quequén necesita consensos rápidos y políticas claras. Lo sucedido debe servir como advertencia: cada día de parálisis cuesta millones, pero cada acuerdo oportuno puede garantizar estabilidad y crecimiento.
Carlos Laboranti, director ejecutivo.




