Tras una jornada electoral que lo posicionó como uno de los grandes ganadores, el concejal electo Rogelio Iparraguirre analizó el resultado que marcó un punto de inflexión en la política local. “El lunghismo hizo la peor elección de su historia. Por lejos, la peor desde la vuelta de la democracia”, afirmó, señalando que el crecimiento de Fuerza Patria coincide con “el final de un ciclo político histórico en Tandil”.
Iparraguirre destacó que “por primera vez vimos que el proyecto de ciudad que encarna el peronismo empieza a ser conocido”, y planteó que el mayor reto será asumir el triunfo con responsabilidad: “Procesar la derrota es más fácil; procesar con madurez el triunfo es lo más complejo. Como peronismo tenemos que ser humildes, inteligentes y trabajadores”, sostuvo.
En cuanto a su rol en el Concejo Deliberante, anticipó una postura dialoguista:
“Me veo construyendo acuerdos con madurez política, poniendo por delante el bien común. Prefiero perder mil elecciones antes que mezquinar un esfuerzo que pueda mejorarle la vida a un vecino”, expresó, y advirtió que “la presidencia del Concejo no debe tomarse como un botín”.
El dirigente también hizo un llamado a superar divisiones: “En Tandil no hay grieta, lo que hay son diferencias. Y a una sola cosa le decimos ‘Nunca Más’: a la dictadura y la represión. Lo que no va más es el ‘fulano nunca más’”, remarcó, en alusión a la necesidad de construir consensos.
Sobre las prioridades de gestión, Iparraguirre definió dos ejes centrales: revertir la fractura social, mediante políticas de deporte, educación y prevención de adicciones y acompañar el crecimiento urbano, con planificación y ordenamiento territorial
Finalmente, subrayó la importancia del vínculo con la ciudadanía: “Pedir ayuda no es debilidad: es un acto de fortaleza. Vamos a tener que trabajar todos juntos: peronistas, radicales, libertarios”, concluyó, dejando en claro que el nuevo ciclo político en Tandil se construirá con diálogo y participación.




