¿Qué es de la vida de… Raquel Pozzi?

220

En este espacio, proponemos saber de la actualidad de distintas personas que pasaron por Lobería, dejando un grato recuerdo. Deportistas, artistas, profesionales, políticos, periodistas, locutores… han dejado huella en Lobería.

Hoy: Raquel Pozzi.

En el año 2.000, llegó a Lobería como profesora de danzas folklóricas del Grupo Coreográfico Lamequén. Fueron cuatro años en los que transmitió su pasión, dándole a dicha peña un estilo muy particular.

Raquel Pozzi dejó un recuerdo imborrable en cada uno de sus alumnos, padres y público en general, que recuerdan sus coreografías y los espectáculos presentados por Lamequén en aquellos años.

ÚLTIMA PRESENTACIÓN. La foto pertenece a la última actuación de Lamequén, bajo la dirección de Raquel Pozzi.

Actualmente radicada en Mar del Plata, dialogó con Sendero Regional y nos contó que «ya no estoy relacionada con la danza folklórica, pero si con la música, ya que en mis shows generalmente interpreto algún tema del acervo folklórico. Yo sigo desarrollando mi carrera como cantante de tango. Vengo de estar en el Festival Internacional de Tango en Uruguay e hice temporada 2019 en el Teatro Colón de Mar del Plata, donde soy invitada de la Orquesta Municipal de Tango. Estoy en plena actividad».

APASIONADA. Pozzi ha desarrollada una gran carrera como cantante de tango.

Más allá de su faceta artística, Pozzi también le da lugar a sus otras pasiones: la docencia y la política. «Soy profesora en Historia en niveles secundario y además soy analista de Política Internacional en diferentes medios locales, nacionales e internacionales».

A la hora de los recuerdos de su paso por Lobería, contó que «lo más bello es la gente, sobre todo las familias, que me han acompañado durante mi estadía allí, las puertas abiertas de sus hogares y corazones. Recuerdo la perseverancia y las ansias de hacer las cosas responsablemente. Y por último la confianza que siempre depositaron en mi. Todo eso valoro y lo llevo como un sello que dice Lobería».

Además, Raquel afirmó que «me quedaron muchos amigos y tengo contacto asiduamente. Aunque no sea necesario el constante contacto, cuando entablamos comunicación siempre parece que el tiempo no pasa y se ha detenido en el mismo lugar, amistades perdurables y nobles son las que tengo en Lobería, a dónde he regresado varías veces. Casi todos los años hago una visita a amigos entrañables».