¿Qué es de la vida de… José María Rovito?

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SONRIENTE. José María Rovito junto a su esposa.

En este espacio, proponemos saber de la actualidad de distintas personas que pasaron por Lobería, dejando un grato recuerdo. Deportistas, artistas, profesionales, políticos… han dejado huella en Lobería.

Hoy: José María Rovito.

Durante una década, José María Rovito fue el jefe del Cuartel de Bomberos Lobería, pero además, tuvo una activa vida social en la comunidad, quedando en el recuerdo de todos quienes habitamos esta ciudad.

Durante su gestión, se lograron importantes logros en cuanto a obras de infraestructura en el cuartel de Lobería y San Manuel, además de la recuperación de autobombas y elementos.

Actualmente, Rovito reside en la ciudad de La Plata, y ha pasado a retiro como bombero. «Llegué a la jerarquía de comisario mayor, como director de explosivos de la Provincia de Buenos Aires» contó a Sendero Regional, desde la capital bonaerense.

Al haberse retirado de servicio, cuenta con más tiempo para disfrutar de su pasión por el ciclismo. «Todos los días al mediodía, estoy firme andando en bicicleta. Hace poco tiempo, para festejar que mi hija se recibió en la Facultad, como ella también practica el ciclismo, nos tomamos un avión hasta Chile, y desde allá nos vinimos pedaleando hasta Mendoza Capital».

SU OTRA PASIÓN. El motociclismo.

Cuando se le menciona Lobería, no puede evitar sentir nostalgia por los tiempos vividos. «Allí tuve la fortuna de vivir 10 años de mi vida. Tengo muchísimos recuerdos de Lobería. Es una ciudad que guardo en un lugar muy especial de mi corazón, porque ahí crecieron mis hijos. Tuve la fortuna de que ellos crecieran en el interior, en una ciudad que a mí me encanta».

IMBORRABLES RECUERDOS. Los que tiene José María Rovito (de chomba roja) de su paso por Lobería.

A lo largo de la década que residió en Lobería, José María cosechó muchos amigos. «Conservo muchas amistades y muchísimos recuerdos de ellos, sobre todo, de mi personal que trabajó a la par mía en el cuartel y de la gente de la cooperadora, de la Asociación Amigos, ya que sin ellos, todo lo que pude lograr en Lobería, hubiese sido imposible. Recuerdo los comercios y la gente que ayudaba y colaboraba tanto con el cuartel, para que todos los días pudiéramos dar un mejor servicio a la sociedad. La verdad es que yo no soy de juntarme mucho con ellos, pero algunos vienen a visitarme acá a La Plata».

NUMEROSAS MEJORAS. Las que Rovito junto al personal, realizaron en el cuartel loberense.

Desde que emigró de Lobería, Rovito ha vuelto pocas veces, y en ese sentido, explicó que «me produce mucha nostalgia cuando voy a Lobería. Sería un lugar que yo elegiría para vivir sin ninguna duda, y en el que quisiera estar en este momento, pero las circunstancias me han traído hasta La Plata, y mis hijos trabajan acá cerca, entonces estoy un poco atado a eso».

EN LA TAPA DEL SENDERO. En la primera edición del año 2003, Rovito estuvo en la tapa, junto a los personajes destacados del año en Lobería.

Amante del deporte, nos contó en el final que «cuando llegan los domingos, siempre estoy prendido a las carreras, viendo a Jonatan (Castellano) y a Mariano (Altuna), cada cual en la categoría que corre, y haciendo mucha fuerza y sufriendo por ellos. Lo mismo me pasaba hasta hace poco tiempo, cuando lo teníamos a Gerardo (Fernández) corriendo, donde tenía la oportunidad, lo iba a ver».

RECEPCIÓN. Rovito manejando el móvil de bomberos, en una de las tantas llegadas de Altuna y Castellano tras logros en el automovilismo nacional.

«Es una caricia al alma saber que fui útil a los demás», nos cuenta en el final del diálogo, mostrando una gratitud muy grande por la entrevista. «Les agradezco muchísimo que se hayan acordado de mí y quiero mandarle un gran abrazo a toda la gente de esta ciudad tan linda».

EN LAS SIERRAS. Lugar en el que se hacían entrenamientos y al que tantas veces debieron acudir a sofocar incendios.

Pasaron más de 10 años desde que dejó de vivir en Lobería, pero sin dudas su obra en el Cuartel de Bomberos y su compromiso con la sociedad, hizo que su recuerdo permanezca latente en la ciudad.

SOCIALIZANDO CON COLEGAS. En la ciudad de Roma, se encontró para charlar con bomberos del lugar.