Nada más lindo que ver la sonrisa de los Niños

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Muchas veces he escuchado fuertes críticas a determinadas fechas, porque son consideradas comerciales. Nos referimos al Día del Padre, de la Madre, del Amigo o del Niño, entre otras.

Y más allá de que uno debe ofrecerle amor y respeto cada día a esa madre, padre, amigo o hijo, particularmente no me parece mal que una vez al año, cada uno de ellos tenga “su” día, para poder agasajarlo, hacerle un regalo, prepararle su comida favorita o simplemente darle un beso y un abrazo cargado de amor.

Esta introducción viene a cuenta de que el pasado domingo se festejó el Día del Niño, con todo lo que ello significa para los pequeños, que esperan con ansias esa jornada para abrir los ojos y recibir ese saludo especial.

Pero más allá del amor de su familia y del circunstancial regalo que puedan recibir, los chicos disfrutan además de diversas actividades que se les ofrecen desde diferentes instituciones.

En los jardines de infantes y escuelas es común que se les brinden actividades recreativas, inflables, juegos y hasta algún desayuno o merienda especial. Esto lo observamos en entidades educativas de las distintas localidades a las que llega Sendero Regional.

También es válido destacar el esfuerzo de distintas entidades intermedias que prepararon festejos por los barrios de las distintas ciudades.

En este sentido, vale hacer énfasis en el trabajo que desde hace años realiza la Asociación Amigos de los Niños de Lobería, que organiza una de las fiestas más importantes de la zona, al punto que cada vez es más la gente de distintas ciudades que lleva a sus hijos a esta Fiesta Regional del Niño.

Aunque la jornada estuvo fría, esta vez el tiempo se portó mejor que el año pasado, y miles de niños y, por qué no decirlo, también adultos, disfrutaron de una hermosa fiesta llena de alegría, diversión, música y color.

Y lo más destacable de este festejo anual, es que se realiza sin perseguir ningún fin recaudatorio, ni político, ni de beneficio personal de ninguno de los integrantes de la institución. El único objetivo, el que se fijaron desde hace más de 10 años y que sigue motorizando la fiesta, es lograr la alegría de los chicos.

Y vaya si lo logran… Todos los niños, según sus edades e intereses, cuentan con diversidad de entretenimientos, hay juegos para todos, los más grandes y los más chicos. Ninguno se queda sin sus bonos para recibir su bolsa de golosinas, su chocolatada y para participar de los sorteos.

Perfecta-mente organizado, a cada chico loberense le llegan sus bonos a través de sus instituciones educativas, y aquellos que aún no están escolarizados por su edad o quienes llegan desde la zona, reciben su boleto en un stand preparado especialmente.

Mientras los niños corren de acá para allá, pasando de juego en juego, los padres, tíos y abuelos aprovechan para tomar unos ricos mates con tortas. Por eso la Fiesta Regional del Niño, perfectamente podría llamarse de la Familia, porque la disfrutan todos.

Y si bien existe ese grupo desinteresado de gente que la organiza, la comunidad toda es la que realiza sus aportes para que la misma sea una realidad, a través de la compra de rifas, que posibilita recaudar los fondos necesarios para que absolutamente todo lo que se ofrezca en ese día, sea gratis.

Fue un hermoso día, en el que vimos a los niños felices, y a muchos adultos trabajando para generar sus sonrisas.

CARLOS LABORANTI.  Director Ejecutivo