Durante el 2025, personal de Protección Ciudadana llevó adelante intensos operativos de control e identificación a motociclistas que presentaban distintas infracciones en la vía pública.
En el primer año de vigencia de la Ordenanza que habilita la incautación de vehículos con ruidos molestos o modificaciones antirreglamentarias, se registró el secuestro de más de 100 motos.
La normativa establece que, además de los controles en puntos fijos, los agentes pueden incautar rodados aún estacionados si presentan modificaciones evidentes como escapes libres o sin silenciador, objetos prohibidos o la ausencia de chapa patente.
Asimismo, se informó que los titulares que deseen recuperar los vehículos secuestrados deben abonar la multa correspondiente y restituir el sistema de escape a su estado original, garantizando así la circulación en regla.
Esta medida busca reducir la contaminación sonora y mejorar la seguridad vial, reforzando el compromiso de las autoridades con el orden y el cumplimiento de las normas.







