El intendente de Tandil, Miguel Ángel Lunghi, fue uno de los jefes comunales presentes en el encuentro realizado en la sede de Gobernación, que funcionó como antesala de la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública prevista para este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires.
La reunión mostró una amplia representación de intendentes peronistas, radicales, vecinalistas y massistas, quienes coincidieron en advertir sobre una “crisis sanitaria” producto de los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei.
Junto al gobernador estuvieron el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y otros funcionarios provinciales como Carlos Bianco, Estela Díaz y Walter Correa. Durante la conferencia se difundió un documento en el que la Provincia asegura que el Gobierno nacional aplicó un “fuerte ajuste y desregulación del sistema de salud”.
Entre los principales datos expuestos se señaló que el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud nacional cayó un 40 por ciento respecto de 2023, que 742 mil personas perdieron cobertura de obra social o prepaga, y que las cuotas de las prepagas aumentaron un 398 por ciento desde 2023. Además, se indicó que las internaciones en hospitales públicos crecieron un 35 por ciento entre 2023 y 2025.
El informe también alertó sobre la alta ocupación en terapias intensivas del Conurbano, que ronda entre el 80 y el 90 por ciento, y denunció faltantes de vacunas contra hepatitis, gripe, sarampión y varicela. Otro de los puntos centrales fue la situación del PAMI y el cierre del Programa Remediar, que según la Provincia afecta a uno de cada cuatro jubilados, quienes no pueden retirar medicamentos en farmacias.
En ese contexto, Kicillof cuestionó con dureza las políticas sanitarias del Gobierno nacional y reclamó mayor financiamiento para sostener el sistema público de salud, en un mensaje que busca instalar el tema en la agenda política y social.




