Lobería apuesta por la educación

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Hace dos años, se dictaba la primera clase en el CIC del Barrio Independencia, de la Diplomatura Universitaria en Gestión y Administración de Redes. Pero no se trataba simplemente del inicio de una carrera, sino que era nada más y nada menos que la puesta en marcha de lo que fue un sueño durante décadas para los loberenses, el cual se veía finalmente cristalizado: la Universidad en Lobería.
De esta manera, se daba el puntapié inicial que posibilitaría a los loberenses tener un acceso directo y a pocas cuadras de su casa, a la educación superior, con cursadas presenciales y desarrollo de actividades que fortalezcan sus ideas y formación.
Sin lugar a dudas, fue una de las decisiones gubernamentales que más apoyo unánime generó en la comunidad en las últimas décadas. La llegada de la Universidad a la ciudad de Lobería, brindaría igualdad de oportunidades, puesto que muchas veces, aquel joven que no accedía a una beca o su familia no contaba con los medios económicos para pagar un alquiler en La Plata, Mar del Plata, Tandil o alguna otra ciudad universitaria, se quedaba sin la posibilidad de seguir estudiando.
Pero más allá de eso, que de por sí ya es muy importante, también es clave la posibilidad que tiene el Concejo Universitario local junto a las autoridades municipales, de orientar las carreras hacia las necesidades que el distrito tendrá en el futuro, con carreras que tengan vinculación con el mundo que viene.
En el primer año se implementaron 4 carreras en formato presencial, las cuales se repitieron el año pasado y se han sumado nuevas carreras para este año, todas con formatos modernos y relacionadas con el agro, las tecnologías, el turismo, la cultura, las energías renovables y desarrollo de espacios sustentables.
En apenas dos años, la Universidad en Lobería logró afianzarse, con una muy buena cantidad de alumnos, aunque faltaba algo fundamental, que seguramente le dará una identidad y generará que la comunidad empiece a sentirla como propia: el edificio.
Y en ese sentido, desde el municipio se presentó un proyecto el año pasado, para poner en valor el inmueble que la Sociedad de Socorros Mutuos Cosmopolita “La Fraternidad” tiene en calle Alem 150, para que allí funcione la Universidad en Lobería, algo que fue aprobado por sus asociados.
El proyecto cierra por todos lados; la Universidad tendrá su edificio y a la par, se recuperará un inmueble que desde hace años estaba inutilizado y con un importante estado de abandono.
Estas líneas editoriales están motivadas porque, como todos saben, más allá de residir desde hace años en Necochea, yo soy nacido y criado en Lobería, donde además sigo trabajando y teniendo a mis afectos. Yo tuve la posibilidad por el esfuerzo de mis padres, de seguir una carrera; aunque con dolor, recuerdo como algunos de mis amigos no pudieron acceder a una universidad por una cuestión económica. Es por eso que en las últimas semanas, el ver como se ponía en marcha la obra en lo que será el edificio para la Universidad en Lobería, no pude evitar emocionarme, sabiendo que ya nadie en mi ciudad, se quedará sin seguir su sueño universitario por una cuestión económica.
De chico pude ver como se construyó la Escuela Normal Superior, para nosotros el Colegio Nacional, donde cursé mis estudios. Ya de más grande y no hace tantos años, pude ver como se gestaron, nacieron y lograron su propio edificio dos escuelas, como la Técnica y la Secundaria Nº 5.
Con enorme alegría, hoy puedo recorrer el Barrio de La Estación y observar cómo está a punto de finalizarse el edificio para la Escuela de Estética y en pleno centro, cómo se puso en marcha la obra para “la casa” de la Universidad.
La construcción de edificios no tendría sentido si simplemente fueran paredes vacías, que no albergaran contenidos, gente con ganas de aprender y docentes ávidos de enseñar. Sin lugar a dudas, eso está asegurado, puesto que son los verdaderos cimientos firmes de las instituciones, los mismos que permiten edificar sobre ellos.
Estas obras de la actualidad y las del pasado reciente que he enumerado, hacen que me sienta orgulloso de que la ciudad en la que nací, ha apostado y lo sigue haciendo a la educación.

Carlos Laboranti – Director Ejecutivo.