Por Francisco N. García, coordinador académico Observatorio Electoral UNMDP.
El clima electoral llega cargado de expectativas en un año clave para la política nacional. Pero las elecciones legislativas del domingo 26 de octubre de 2025 tendrán una particularidad histórica: por primera vez, en todo el país se votará con Boleta Única de Papel (BUP), una modalidad que busca simplificar el acto electoral, garantizar mayor transparencia y reducir el uso de papel.
Un cambio que llega para quedarse
La Boleta Única de Papel, implementada por la Ley 27.781, será el instrumento de votación para todos los procesos electorales nacionales. En la Provincia de Buenos Aires, los ciudadanos elegirán a los próximos diputados nacionales, y lo harán utilizando una única hoja que contiene toda la oferta electoral.
A diferencia del sistema anterior —donde cada partido imprimía y distribuía sus propias boletas—, la BUP condensa en un solo papel a todas las listas y candidatos, y a la vez funciona como sobre para introducir en la urna. Esto reduce costos, evita faltantes de boletas y fortalece la igualdad entre las fuerzas políticas.
¿Cómo es la Boleta Única?
El nuevo formato organiza la información de manera clara y ordenada:
- Las categorías de cargos (diputados, senadores, etc.) aparecen en filas horizontales.
- Las agrupaciones políticas se presentan en columnas verticales, con su nombre, número, logotipo, color e imágenes de los primeros candidatos.
- Cada columna tiene un casillero en blanco donde el votante marca su preferencia con una cruz o tilde.
En la elección de octubre, la boleta bonaerense tendrá 16 columnas y una sola categoría, ya que se eligen únicamente diputados nacionales. Las dimensiones de la BUP pueden variar según la cantidad de listas, y habrá hasta seis tamaños distintos en todo el país.
Cómo será el proceso de votación
El procedimiento es sencillo. El presidente de mesa verificará la identidad del votante. Le entregará una Boleta Única de Papel en blanco y firmada, junto con una lapicera indeleble.
El elector ingresará a la cabina de votación —que reemplaza al antiguo cuarto oscuro— y marcará con una cruz la opción de su preferencia. Luego plegará la boleta y la introducirá directamente en la urna. En caso de cometer un error, podrá pedir otra boleta: la autoridad labrará un acta y guardará la boleta anulada en un sobre especial.
Un dato importante: fotografiar la boleta está prohibido y constituye una falta electoral. La confidencialidad del voto y la transparencia del proceso siguen siendo principios centrales.
Un nuevo esquema en las escuelas
Con la eliminación del cuarto oscuro, cada aula contará con una o dos cabinas de votación, según el espacio disponible. El presidente de mesa podrá observar al votante desde la parte superior del torso, garantizando transparencia sin vulnerar el secreto del voto. Este cambio permitirá que más de una persona pueda votar al mismo tiempo, agilizando el proceso.
Ventajas y cambios para los partidos
El uso de la Boleta Única también transforma la dinámica política y la fiscalización. Las agrupaciones ya no deberán imprimir boletas partidarias, lo que implica un ahorro significativo y un uso más racional del papel. Además, se evita la práctica del “robo de boletas” y se reduce la desigualdad entre partidos con distintos recursos.
Sin embargo, los fiscales seguirán siendo protagonistas: su presencia será fundamental durante el escrutinio de mesa, que comenzará como siempre a las 18 horas.
Qué tipos de votos habrá
Con la Boleta Única, los votos se clasifican del siguiente modo:
Afirmativos: cuando el votante marca correctamente una opción.
En blanco: cuando no se marca ninguna preferencia.
Nulos: cuando hay marcas en más de una lista o elementos extraños.
Recurridos: cuando un fiscal cuestiona su validez.
De identidad impugnada: si se duda de la identidad del elector.
El conteo se realizará en la mesa, bajo la supervisión de las autoridades y los fiscales, y se dejará constancia en las actas correspondientes.
Un proceso controlado y transparente
El diseño, impresión y control de las boletas están a cargo de distintos organismos:
- La Cámara Nacional Electoral aprueba los modelos de BUP.
- Las Juntas Electorales Nacionales validan las boletas de cada distrito.
- Las agrupaciones políticas aportan fotos, logotipos y nóminas.
- El Poder Ejecutivo Nacional contrata la impresión.
- La Justicia Electoral y los partidos supervisan todo el proceso.
Una nueva cultura electoral
La Boleta Única de Papel representa un cambio estructural en la forma de votar en la Argentina. Además de su impacto ambiental y económico, promueve mayor equidad entre las fuerzas políticas y refuerza la transparencia del sistema.
Su implementación nacional marca un paso hacia una ciudadanía más informada y un proceso electoral más moderno y confiable. La BUP llegó para quedarse. Probablemente, en las elecciones presidenciales de 2027, esta modalidad sea la norma en todo el país




