El fútbol regional atraviesa horas de profunda tristeza tras conocerse el fallecimiento de Ceferino Díaz, histórico jugador surgido de Juan N. Fernández, quien dejó una huella imborrable en la Liga Necochea y en el ascenso argentino. Tenía 53 años.
La Liga Necochea de Fútbol lo recordó como un “emblema del fútbol de Necochea”, acompañando a su familia y a toda la comunidad futbolera en este difícil momento.

Un referente dentro y fuera de la cancha
Díaz inició su carrera en Defensores de Juan N. Fernández, donde debutó en 1987, y también jugó en Jorge Newbery de Lobería. En 1993 fue parte del plantel que rompió una sequía de 25 años y se consagró campeón de la Liga Necochea, logro que le abrió las puertas al profesionalismo.
Su trayectoria lo llevó por clubes como Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Cipolletti, Quilmes, Olimpo de Bahía Blanca, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe, Deportivo Quito de Ecuador y Guillermo Brown de Puerto Madryn, entre otros.

En Olimpo protagonizó uno de los hitos más recordados: en diciembre de 2001 marcó dos goles en la final frente a Instituto, que sellaron el ascenso histórico del equipo bahiense a Primera División, convirtiéndose en ídolo de la institución.
El regreso y la despedida
Tras una década en el fútbol profesional, en 2006 regresó a Necochea y al año siguiente volvió a vestir la camiseta de Defensores de Juan N. Fernández, el club de sus orígenes. Su último partido fue el 8 de julio de 2007, y luego decidió priorizar su vida familiar y laboral, manteniéndose siempre cerca del deporte y acompañando el crecimiento de sus hijos.
Conmoción regional
La noticia de su muerte generó una profunda conmoción en Necochea y la región. Díaz será recordado no solo por su calidad futbolística, sino también por su humildad y respeto, valores que lo convirtieron en un referente dentro y fuera de la cancha.




